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Opinión

TENDER PUENTES O LEVANTAR BARRICADAS

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Por:  LEIDY CAROLINA TORRES HERNANDEZ

Si le incomoda la verdad no lea este articulo de opinión, puede ser perjudicial para su reflexión, causa ira e intenso dolor ser consientes de cuan miserables somos como sociedad.

Espiral de Violencia

En un país como el Colombiano, pensar si quiera en que transcurran veinticuatro horas sin violencia es todo un imposible. Todos los meses desde que tengo uso de razón asesinan a alguien, justifican su deceso y hasta afirman que hay “buenos y malos muertos”…

Alrededor del homicidio aparecen los políticos, las cifras, el análisis, la fiscalía, el cura, la prensa y cualquier cantidad de contenido informativo, que básicamente es eso, información.

Digo básicamente por que como sociedad aun no tenemos una conciencia colectiva para desacostumbrarnos de la violencia, no hay proceso de paz, ni ser humano que nos salve. Llevamos mas de doscientos años en guerra contra nosotros mismos y seguimos siendo la patria boba de la clases de historia.

La cultura de la ilegalidad

Si cambiamos de canal, vemos los estados de WhatsApp, o deslizamos la historia de Facebook aparecen titularles desconcertantes, sistemáticos y repetitivos que titulan la “crónica de un robo anunciado”. ¡Con los mercados, con las obras publicas, con los contratistas, en contubernio con el alcalde!, en fin, “la platica se perdió”.

Al gobierno y a los colombianos nos ha quedado grande el preámbulo de la constitución política. La ilegalidad y la corruptela descarada de este país abundan, pero a nosotros se nos volvió paisaje. Pareciera y creo con algo de vergüenza que hemos normalizado la cultura de la ilegalidad.

A pesar de todo lo trágico que pueda parecer yo sí confió en que en algún momento como sociedad, dejaremos de “tirarnos la pelota”  y asumiremos con mucha entereza y gallardía el destino de nuestros tiempos. Creo sinceramente que seremos capaces de reconocer el valor civil de la otredad, la importancia de la disertación, las miles de verdades en el argumento ajeno y la importancia de la construcción colectiva a partir de la diferencia. Entre más asimétricos y diferentes seamos más puentes tendremos que tender, basta ya de tanta barricada.