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Académicos piden frenar aspersión con glufosinato de amonio en Colombia ante riesgos en salud
Investigadores y científicos enviaron una carta al Ministerio de Salud y al INS exigiendo aplicar el principio de precaución frente al plan piloto del Gobierno Nacional.
Un grupo de 33 académicos e investigadores en salud ambiental solicitó formalmente a la ministra de Salud, Ana María Vesga, y a la directora del Instituto Nacional de Salud (INS), Zulma Cucunubá, mantener suspendida la aspersión aérea con glufosinato de amonio sobre cultivos de hoja de coca en Colombia.
El pronunciamiento se oficializó mediante una carta abierta de nueve páginas radicada el 22 de octubre de 2026, en la que se advierte sobre la falta de certeza científica frente al impacto toxicológico de este químico en las comunidades rurales.
Perfil toxicológico y riesgos para poblaciones vulnerables
Los expertos recalcaron que sustituir el glifosato por otra sustancia no representa automáticamente una alternativa segura, puesto que el glufosinato de amonio cuenta con dinámicas químicas particulares que demandan análisis integrales e independientes.
«El glufosinato de amonio tiene un perfil toxicológico propio y debe evaluarse de forma independiente, integral y específica», señalaron los firmantes en el documento.

La advertencia subraya que el químico está catalogado por la OMS como moderadamente peligroso (Clase II), ubicándose en una escala de toxicidad superior a la del glifosato, además de encontrarse vetado en la Unión Europea.
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Los investigadores señalaron que la dispersión aérea pone en peligro viviendas, escuelas, cultivos de pancoger y fuentes hídricas, con consecuencias graves para madres gestantes, menores de edad y comunidades étnicas.
Freno judicial al plan piloto en Putumayo
La controversia técnica y sanitaria se intensifica en medio de la política antinarcóticos liderada por el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, cuyo Consejo Nacional de Estupefacientes avaló un plan piloto de fumigación.
Dicho plan contemplaba intervenir de forma controlada hasta 1.000 hectáreas durante un periodo de siete días, concentrando las operaciones en zonas rurales del departamento de Putumayo.
No obstante, jueces de Putumayo ordenaron suspender provisionalmente la prueba técnica al evidenciar vacíos en los estudios de impacto ambiental y la falta de garantías en los procesos de consulta previa con las comunidades locales.
A los reparos médicos se suman cuestionamientos sobre su efectividad técnica frente a la mata de coca, debido a que el glufosinato opera por contacto superficial y carece de la acción sistémica del glifosato tradicional.
¿Qué sigue en el debate jurídico y sanitario?
El futuro del plan piloto se encuentra en manos de los tribunales de segunda instancia, tras la impugnación interpuesta por el Gobierno Nacional contra las medidas cautelares dictadas en Putumayo.
Se espera un pronunciamiento oficial por parte de la ministra Ana María Vesga y la directora Zulma Cucunubá, mientras el sector debate cómo armonizar la reducción de narcocultivos con la sentencia T-236 de la Corte Constitucional.
