domingo, 30 de agosto de 2026 12:18

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Opinión

Alianzas Uribe-Petrismo: favor por favor

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Por: Efran Lugo

En política todo se vale, hasta que quienes ayer fueron enemigos acérrimos durante la contienda electoral hoy se hagan llamadas y lleguen a acuerdos para defenderse mutuamente.

Sí, señores: cero y van dos, y creo que vendrán muchas más.

Recordemos la elección del presidente del Senado, en la que Abelardo quiso imponer a su senador, Deluque, para que ocupara la Presidencia durante esta vigencia. Sin embargo, entre Uribe y Petro maniobraron para impedir que esto se diera y, valiéndose de acuerdos políticos y de conveniencia, terminaron juntándose. El Pacto Histórico, en bloque, decidió elegir al senador Honorio Enríquez, del Centro Democrático, en una jugada que terminó favoreciendo al uribismo y que, además, fue celebrada de manera bastante armónica por el senador tolimense Juan Caicedo.

Como era de esperarse, los sectores de ultraderecha, esos que se autoproclaman defensores de la patria, terminaron indignados con el “cucho”, hasta el punto de hablar de una nueva línea antiuribista.

Nunca han entendido que el “cucho” necesita conservar el poder y mantenerse como el máximo líder de la derecha en Colombia. Porque Abelardo tiene una misión: quitarle ese liderazgo y convertirse, de ahora en adelante, en el nuevo caudillo de la derecha colombiana.

Una vez superado ese impasse, muchos pensaron que hasta ahí había llegado ese momento de acercamiento entre Uribe y Petro. Pues, al parecer, no.

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El jueves 27 de agosto, en la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, cinco representantes del Pacto Histórico votaron positivamente una proposición mediante la cual se busca que sea esta comisión y no la Fiscalía la que investigue al expresidente Álvaro Uribe por los hechos relacionados con las masacres de El Aro y La Granja.

Adivinen quién puede terminar beneficiado políticamente y penalmente con esta decisión. Pues sí: el mismo expresidente Álvaro Uribe Vélez.

¿Por qué? Porque en la Comisión de Acusación, a la que muchos llaman irónicamente la Comisión de “Absolución”, históricamente los procesos contra los expresidentes no suelen llegar a mayores. Además, allí existen mayorías políticas cercanas a la derecha y al uribismo.

Con esta serían dos jugadas maestras del Petro-Uribismo. Y no sería extraño que veamos muchas más.

No duden de que, llegado el momento, el Congreso pueda terminar repartido de la manera en que al Centro Democrático y al Pacto Histórico les resulte conveniente. Y la razón podría ser muy sencilla: ni a Petro ni a Uribe les interesa que aparezca una nueva fuerza política con capacidad real de disputarles el poder y el liderazgo político del país.

Al final, la política colombiana parece demostrar una vez más que los enemigos de ayer pueden convertirse en aliados de hoy cuando está en juego algo mucho más importante que las diferencias ideológicas: el poder.

Favor por favor. Jugada por jugada.

Aviso: Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor y no comprometen el pensamiento editorial de Enfoque TeVé 360. Abrimos este espacio como un ejercicio de libre expresión y pluralidad.