Política
Petro cuestiona el «Empalme Anticorrupción» del gobierno electo de Abelardo de la Espriella
El actual mandatario colombiano criticó que el equipo de transición entrante oriente sus esfuerzos principalmente hacia la identificación de posibles irregularidades en la gestión saliente, señalando que la iniciativa busca invisibilizar los resultados de su administración.
El presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, cuestionó públicamente la reciente instalación del denominado «Empalme Anticorrupción» por parte del gobierno electo de Abelardo de la Espriella. A través de un pronunciamiento oficial en la plataforma X, el jefe de Estado saliente sostuvo que enfocar el proceso de transición en la búsqueda de supuestas irregularidades «no busca en realidad delitos, que pueden hacerlo cuando quieran, sino a desconocer los grandes avances sociales del gobierno que el siguiente gobierno no piensa proseguir».
La controversia sectorial se desató tras el anuncio de De la Espriella, sobre la puesta en marcha de un modelo inédito de empalme bajo la coordinación del vicepresidente electo, José Manuel Restrepo. Según los reportes de la administración entrante, esta estrategia cuenta con la participación de más de 1.300 personas distribuidas en 22 mesas técnicas especializadas, cuyo objetivo prioritario es detectar presuntos focos de corrupción en las entidades públicas. Abelardo De la Espriella defendió la medida asegurando que es un mecanismo indispensable para «conocer con rigor, transparencia e independencia el verdadero estado del Estado colombiano».
Defensa del Plan de Desarrollo y debate por la deuda
En su réplica institucional, el presidente Petro enfatizó la necesidad de respetar la continuidad de las políticas públicas vigentes, puntualmente el Plan Nacional de Desarrollo «Colombia Potencia de la Vida». El mandatario recordó que dicha planeación «ha logrado cumplir metas sociales y económicas evidentes que el nuevo gobierno no sabe ni quiere reconocer», advirtiendo además que el documento normativo «se mantiene vigente hasta mediados del año entrante y debe ser respetado por ser ley vigente».
Asimismo, el debate técnico se trasladó al manejo del erario y la evolución de la deuda pública. Gustavo Petro comparó los resultados de su gestión fiscal frente a la del periodo del expresidente Iván Duque, en la cual participó el hoy vicepresidente electo José Manuel Restrepo como ministro de Hacienda. “Todo el endeudamiento enorme del gobierno donde Restrepo participó fue a parar a subsidios a los sectores más ricos del país”, afirmó Petro, calificando dicho periodo como una gestión de «mega corrupción».
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Al contrastar los balances financieros, el presidente saliente detalló que bajo el gobierno de Duque y Restrepo la deuda del país creció un 77 %, mientras que en la administración actual el incremento se limitó al 41 %, impulsado principalmente por las tasas de interés fijadas por el Banco de la República. El mandatario defendió que sus políticas priorizaron el uso del crédito para el cumplimiento de obligaciones previas y no para el gasto corriente, reorientando el presupuesto público «para reactivar la producción y la justicia social».

Balance de indicadores económicos y sociales
En la fase final de su pronunciamiento, el jefe de Estado saliente enumeró las condiciones macroeconómicas y sociales en las que entregará el poder el próximo mes. Aseguró que el nuevo Ejecutivo recibirá “la tasa de desocupación laboral más baja del siglo, con una economía real, tanto agraria como industrial en crecimiento, con una disminución real de cultivos ilícitos”.
El balance presentado por Petro concluyó con un contraste en materia de superación de la vulnerabilidad en el país: “Entregamos un país más justo socialmente con 5 millones menos de pobres y 2 millones menos de pobres extremos. Con más salud en su población y con mucho menos hambre que como nos lo entregó el gobierno Duque/Restrepo”.
Este intercambio de posturas se da en el marco de la transición legal obligatoria entre el gobierno que concluye su periodo constitucional y la nueva administración de centroderecha que asumirá funciones a partir del 7 de agosto de 2026.
