sábado, 15 de agosto de 2026 18:04

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Política

“La gestión pública no puede medirse únicamente por las palabras, sino por los resultados”: Erika Palma

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La funcionaria renunció a su cargo como gerente de Proyectos Estratégicos de la Alcaldía de Ibagué, lanzando cuestionamientos en su carta de dimisión.

Con directas pullas sobre el carácter, la toma de decisiones complejas y la resistencia política, Erika Melissa Palma Huertas oficializó su salida definitiva de la administración municipal dejando en el aire cuestionamientos sobre las tensiones internas en el gobierno local.

La carta de renuncia con carácter irrevocable presentada por la gerente de Proyectos Estratégicos de la Alcaldía de Ibagué, destapó un mensaje con fuerte carga política y técnica.

Fechada el 14 de agosto de 2026 y dirigida a la alcaldesa Johana Aranda, la dimisión contiene reflexiones de fondo sobre las presiones y las posturas adoptadas durante su paso por la administración.  El apartado más contundente de la misiva apunta a los desacuerdos y a la firmeza frente a determinaciones que generaron fricción.

“He procurado, en cada momento de mi gestión, actuar con la misma templanza con la que asumí retos que otros consideraban imposibles. Eso implicó, en ocasiones, sostener posiciones que no eran las más cómodas, ni las más populares, ni siquiera las que otros esperaban de mí. Pero he aprendido que la verdadera solidez profesional no se mide por la capacidad de acomodarse, sino por la capacidad de mantenerse en pie cuando las convicciones lo exigen”, sostiene en el documento.

Asimismo, Palma remarcó una postura crítica frente al ejercicio de gobierno y el cumplimiento de metas: “Siempre he creído que la gestión pública no puede medirse únicamente por las palabras, sino por los resultados. Que la responsabilidad implica estar dispuesto a tomar decisiones; que la disciplina significa mantener el rumbo aun cuando las circunstancias sean difíciles; y que la exigencia, cuando nace del compromiso, no busca señalar, sino hacer que las cosas sucedan”.

En su balance, la exgerente del IBAL recordó la particularidad de haber llegado como una pieza de continuidad institucional de un periodo previo: “provenía de un gobierno anterior y, aún con el cambio de administración, usted decidió confiar en mi experiencia”. Destacó la entrega del proyecto que encabezó en la empresa de servicios públicos, señalando que “optar por la continuidad de los procesos, preservar lo que debía preservarse, corregir lo que debía corregirse y exigir hasta el último detalle para alcanzar el resultado esperado fue una decisión que asumí con absoluta convicción”.

Sobre su paso por la Gerencia de Proyectos Estratégicos, Palma dejó entrever la necesidad de reestructurar dicha dependencia frente a gestiones previas: “Llegué a un cargo que había sido ocupado anteriormente por varias personas, pero que, a mi juicio, requería recuperar la importancia estratégica que realmente tiene para nuestra ciudad”.

Subrayó que “no entendí ese cargo como una posición, sino como una oportunidad para transformar, organizar, exigir resultados y devolverle a esa función la relevancia institucional que merece”.

Finalmente, la funcionaria selló su dimisión —efectiva a partir del 18 de agosto de 2026— con un mensaje que marca distancia del cargo, pero no de la arena pública local: “No me despido de Ibagué. Me despido de un cargo. Mi compromiso con esta tierra que amo nunca ha dependido de un nombramiento y tampoco terminará con una renuncia”.

Con esta salida, se cierra un capítulo particular en el tablero político de la ciudad: a pesar del marcado distanciamiento político que tomó la alcaldesa Johana Aranda con su antecesor y mentor, el exalcalde Andrés Fabián Hurtado, la mandataria decidió en su momento mantener a Erika Palma en su equipo y brindarle una nueva oportunidad en el gabinete municipal, una alianza técnica y estratégica que hoy llega a su fin.

VEA EL DOCUMENTO: RENUNCIA IRREVOCABLE-ERIKA PALMA