jueves, 13 de agosto de 2026 06:43

Connect with us

Política

¿La elección del nuevo contralor es un nuevo revés para el gobierno de Abelardo de la Espriella?

Published

on

Con un contundente respaldo que unió desde los sectores tradicionales hasta al bloque de oposición del Pacto Histórico, el liberal Jorge Eliécer Laverde asumió las riendas de la Contraloría.

Con una aplastante mayoría de 269 votos, el Congreso de la República eligió a Jorge Eliécer Laverde Vargas como nuevo contralor general de la República. La votación fue amplia, expedita y predecible. Sin embargo, detrás del contundente resultado hay un mensaje político inequívoco: el nuevo jefe del organismo de control no era la ficha del abelardismo.

Un voto en blanco que marcó la distancia

Salvación Nacional, la colectividad que llevó a Abelardo de la Espriella a la Casa de Nariño, fue la única bancada en la Cámara de Representantes que prefirió el voto en blanco. La representante Carol Borda lo confirmó sin ambages al señalar que existían «cuestionamientos» sobre Laverde y que la lista presentaba opciones técnicamente superiores. De los cuatro votos en blanco registrados en la jornada, uno provino directamente del partido de Gobierno.

Por su parte, la Casa de Nariño optó por la cautela. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, se desmarcó con antelación de cualquier maniobra para imponer un «contralor de bolsillo», mientras que el presidente De la Espriella prefirió no dar un guiño explícito.

Sin una directriz oficial del Ejecutivo, las bancadas tradicionales —Centro Democrático, Liberal, Conservador, Partido de la U y Cambio Radical construyeron su propio consenso alrededor de Laverde. El exsecretario de la Comisión Sexta del Senado, de filiación liberal y perfil técnico, llegó con un respaldo abrumador al que sumó, finalmente, el bloque de oposición del Pacto Histórico.

En la práctica, fue el Capitolio, y no el Palacio de Nariño, quien definió quién vigilará las finanzas públicas durante los próximos cuatro años.

¿Derrota calculada o falta de gobernabilidad?

El resultado deja abierta una doble lectura en el ajedrez político de la capital:

La hipótesis del revés: Si la meta de la nueva administración era influir en la entidad fiscalizadora desde su primer mes de mandato, el resultado evidencia una falta de capacidad para cohesionar las mayorías en torno a una alternativa propia.

Le puede interesar: El Senado autoriza salidas del país a Gustavo Petro tras su mandato: así votó la bancada tolimense

La estrategia del repliegue: Si la consigna era proyectar respeto por la autonomía legislativa y esquivar un desgaste político prematuro, el distanciamiento fue una jugada calculada para evitar una derrota directa.

Un arranque con «colaboración armónica» a prueba de fuego

Más allá de las interpretaciones, la realidad es incontestable: Jorge Eliécer Laverde asume la Contraloría con una legitimidad multipartidista y sin el rótulo de «hombre del presidente».

Aunque pocas horas después de la elección el mandatario y el contralor electo sostuvieron una reunión privada en la que sellaron un compromiso de «colaboración armónica», el verdadero pulso está por comenzar. Está por verse si esa diplomacia sobrevivirá al primer informe de auditoría, cuando la Contraloría deba poner la lupa sobre la ejecución presupuestal y las herencias fiscales que comenzará a tramitar el nuevo gobierno.

Por lo pronto, el Congreso ha enviado su primer aviso de independencia: el control fiscal no se dicta desde Palacio, y Salvación Nacional se encargó de dejar constancia en el acta.