jueves, 16 de julio de 2026 11:15

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Estudios revelan que la Generación Z sí está ahorrando, pero con nuevos hábitos financieros

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La digitalización, la independencia económica y el alto costo de vida están transformando la manera en que los jóvenes gestionan su dinero.

Contrario a la percepción de que la Generación Z no tiene interés en el ahorro, recientes estudios evidencian que los jóvenes están desarrollando hábitos financieros responsables, aunque con dinámicas distintas a las de generaciones anteriores.

De acuerdo con una investigación de 2026 de Bank of America, el 66 % de los jóvenes de la Generación Z afirma estar ahorrando actualmente, mientras que el 81 % considera importante ser percibido como una persona financieramente responsable. Además, el 75 % busca activamente formas de ahorrar dinero en sus actividades cotidianas.

Los resultados también muestran que cerca del 70 % ha tomado medidas para enfrentar el aumento del costo de vida, como reducir gastos en entretenimiento, limitar salidas sociales o buscar fuentes adicionales de ingresos. No obstante, el 42 % asegura vivir de salario en salario y el 49 % identifica el alto costo de vida como uno de los principales obstáculos para alcanzar sus metas financieras.

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Expertos señalan que esta generación concibe el ahorro como una herramienta para alcanzar bienestar, independencia y mayores oportunidades de desarrollo, integrándolo con conceptos como educación financiera, calidad de vida y propósito personal.

Otro hallazgo relevante es la mayor apertura para hablar sobre dinero. El 60 % de los jóvenes afirma conversar sobre sus finanzas con amigos y el 42 % practica lo que algunos analistas denominan «presupuesto sin filtros», que consiste en comunicar abiertamente qué gastos pueden asumir para evitar el endeudamiento.

Las tendencias observadas permiten anticipar un mayor interés por el ahorro automatizado, la inversión digital de bajo monto, la construcción de fondos de emergencia y la educación financiera práctica durante los próximos años, lo que plantea nuevos desafíos para las organizaciones que ofrecen productos y servicios financieros.