jueves, 15 de octubre de 2026 17:45

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Opinión

El silo más costoso del mundo

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Por: Ricardo Cortés Gómez – Comunicador social y periodista

Los políticos de turno y su comité de aplausos no paran de tratar a los ciudadanos como imbéciles, pretendiendo engañarlos con sus mentiras. Esos mismos ciudadanos que los ayudaron a llegar al poder hoy son maltratados y menospreciados, como si fueran ignorantes. Y lo peor de todo es que esto ocurre ante la mirada cómplice de algunos medios de comunicación.

El reajuste del Presupuesto General de la Nación trajo consigo una lamentable noticia para el Tolima: el departamento perdería 300.000 millones de pesos, recursos destinados a inversión social y proyectos agrícolas, fundamentales para una región golpeada por los temblores y los incendios.

Lo más indignante es escuchar a la gobernadora del Tolima Adriana Magali Matiz, quien recibió poco más de 350.000 votos de los tolimenses, afirmar que el Gobierno nacional de Abelardo ha sido generoso con el departamento.

¿En serio? ¿De verdad? Los tolimenses seguimos sin conocer esa supuesta generosidad. Como muestra de ella, enviaron 125 toneladas de silo para alimentar animales, casi dos meses después de la emergencia provocada por los incendios.

La situación resulta todavía más indignante cuando se conocen las cifras atribuidas a la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán): 163.546 cabezas de ganado quedaron en riesgo por la escasez de alimento y 18.024 animales requerían atención urgente. Una emergencia que puso en evidencia la vulnerabilidad del campo tolimense y la necesidad de respuestas oportunas y contundentes.

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Ese es, quizás, el silo más costoso de la historia del Tolima. ¡Nada más y nada menos que 2.400 millones de pesos por tonelada! Una generosidad verdaderamente extraordinaria del Gobierno nacional: mientras el departamento perdería 300.000 millones de pesos en recursos, los tolimenses deberían sentirse agradecidos por recibir 125 toneladas de alimento para animales, casi dos meses después de la emergencia.

Y lo peor de todo es el silencio absoluto del representante Guillermo Alvira, el mismo que durante su campaña prometió defender a capa y espada al campo tolimense. Al parecer, aquella férrea defensa se quedó en los discursos electorales.

A esto se suma el sepulcral silencio de Delcy Isaza, Alejandro Martínez y Carlos Edward Osorio, quienes, aparentemente, prefieren guardar distancia de la controversia antes que cuestionar las decisiones del Gobierno nacional.

¿Será que están esperando acomodarse a los intereses del presidente Abelardo? ¿O simplemente prefieren hacerse los de la vista gorda?

Mientras tanto, parece que una cortina de humo, como la provocada por los incendios, les impide ver la verdadera dimensión de la crisis que atraviesa el departamento.

Porque el Tolima no necesita discursos de generosidad ni comités de aplausos. Necesita inversión, respuestas y dirigentes que defiendan sus intereses.

Aviso: Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor y no comprometen el pensamiento editorial de Enfoque TeVé 360. Abrimos este espacio como un ejercicio de libre expresión y pluralidad.