miércoles, 30 de septiembre de 2026 12:41

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Política

“Ojalá nadie lo compre”: Diputado Mauricio Ortiz sobre el Hotel Ambalá

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El asambleísta explicó por qué respaldó autorizar la venta del inmueble, pero ahora considera que una eventual no venta podría abrir otras alternativas.

El diputado del Tolima Mauricio Ortiz se refirió al futuro del Hotel Ambalá y explicó su posición frente al proceso de venta autorizado por la Asamblea Departamental. El dirigente señaló que durante los debates tuvo en cuenta tanto la importancia de conservar los bienes públicos como las dificultades que durante años ha enfrentado este inmueble.

Ortiz manifestó que el edificio ha permanecido durante un largo periodo sin una solución definitiva y que su estado actual representa costos para la administración departamental. También recordó que se han explorado diferentes alternativas para conseguir un operador o inversionista que permita recuperar y poner nuevamente en funcionamiento el hotel.

Según explicó, durante los últimos años se adelantaron acercamientos con diferentes organizaciones y empresas del sector hotelero, además de una propuesta de Asociación Público-Privada. Sin embargo, ninguna de esas alternativas habría permitido concretar una solución para el inmueble.

Sobre las condiciones actuales de la estructura, el diputado sostuvo que la antigüedad del edificio implica la necesidad de realizar intervenciones de gran magnitud y adecuaciones para cumplir con las normas vigentes. «Y fundamentalmente, para que la gente nos entienda, esto es como cuando usted tiene un vehículo modelo 67 que es el modelo de este edificio y tiene el motor quemado, ¿sí? Este problema… el problema de este edificio es que necesita un rediseño totalmente estructural porque no cumple normas de sismorresistencia por la antigüedad del edificio. Toda la normativa que ha venido dándose en el país en los últimos 50 o 60 años lo hacen un edificio totalmente desactualizado y que requiere unas inversiones millonarias de más de 50.000 millones para ponerlo, puesta en funcionamiento, y reforzarlo».

A partir de ese panorama, Ortiz manifestó que, aunque participó en la decisión de autorizar la venta, considera que una eventual ausencia de compradores podría abrir la posibilidad de que una nueva administración departamental analice una solución diferente para el inmueble. «En ese contexto ha sido muy difícil que un privado lo tome y yo hoy le pido a Dios que, ojalá, nadie lo compre. Porque eso le va a dar espacio al nuevo gobernador que replantee decisiones que pueden ser dolorosas, como por ejemplo tumbarlo y volverlo a hacer desde cero y hacer una sede nueva de la Gobernación».

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El diputado también explicó que, desde su perspectiva, la actual administración enfrenta una situación en la que debe adoptar una determinación frente al inmueble, debido a los procesos de control que se han generado alrededor de su manejo y a los costos que implica mantenerlo sin una solución definitiva. «Porque es que ya hay procesos disciplinarios, ya hay procesos fiscales, y si la Gobernadora no toma una decisión en este momento, va a ser totalmente la responsable la administración de todo lo que pase de estos 4 años y lo que se demore la nueva administración en construir una solución; y van a haber responsabilidades disciplinarias y fiscales para la actual administración».

Ortiz recordó además que durante su paso por la Alcaldía de Ibagué participó en la construcción de una nueva sede administrativa y señaló que esa experiencia influye en la alternativa que plantea actualmente para el Hotel Ambalá. «De corazón yo le digo: ojalá no se venda y eso habilite para que un nuevo gobierno ojalá tome desde el principio la iniciativa, porque yo hice un proceso como alcalde así: construí la sede de la Alcaldía como en cuatro o cinco empujones, pero ahí está el edificio totalmente nuevo, ¿sí? Y la logramos sacar al lado de la torre antigua y unimos el piso cuarto y quinto con unos viaductos que se construyeron. Y yo soy muy amigo de esos procesos».

Finalmente, el diputado insistió en que la decisión adoptada por la Asamblea estuvo relacionada con la necesidad de buscar una salida a una situación que, según sus declaraciones, se ha prolongado durante varios años. También señaló que los organismos de control podrían revisar las actuaciones de distintas administraciones alrededor del inmueble. «Lamentablemente, en este momento las responsabilidades disciplinarias y fiscales están encima de la actual administración y ellos tienen que tomar una decisión que le dé punto final a eso, porque si no los entes de control no se la van a pasar ni a esta, y lógicamente vendrán las investigaciones sobre las administraciones anteriores para saber qué fue lo que pasó, qué hicieron o por qué no hicieron».

Por ahora, el futuro del Hotel Ambalá permanece ligado al proceso de venta autorizado y a las decisiones que adopten las autoridades departamentales frente al inmueble. Las alternativas mencionadas por el diputado corresponden a planteamientos expuestos por él y no constituyen, por ahora, una decisión adoptada sobre el destino definitivo de la edificación.