Política
De La Espriella anuncia la eliminación del Comisionado de Paz y reestructuración de seguridad en Colombia
El mandatario electo detalló que a partir de su posesión presidencial modificará el esquema institucional de orden público, suprimiendo la oficina encargada de los diálogos con grupos armados para centralizar las funciones de pacificación bajo una nueva cartera enfocada en el control civil y militar.
Abelardo De La Espriella, quien asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, presentó los lineamientos principales que regirán su política de orden público y justicia durante su mandato. A través de un pronunciamiento oficial, el presidente electo confirmó una reestructuración de las entidades encargadas de los procesos de negociación con grupos al margen de la ley y del seguimiento al posconflicto, orientando el enfoque del Estado hacia la seguridad ciudadana y el fortalecimiento judicial.
Supresión de entidades y traslado de funciones
Dentro de las medidas administrativas anunciadas, destaca la disolución de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final y la eliminación del cargo del Alto Comisionado para la Paz. Las funciones operativas e institucionales de estas dependencias serán asumidas por un nuevo organismo de seguridad estatal.
Durante su alocución, De La Espriella detalló las primeras reformas de su organigrama: «Otra que sale del ruedo: Unidad de Implementación del Acuerdo Final. Sus funciones pasarán al Comisionado Nacional de Seguridad», informó.
A su vez, el mandatario electo confirmó el cierre de la oficina de paz, argumentando un cambio drástico en la metodología de relacionamiento con organizaciones ilegales.
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«Se acaba el comisionado para la paz, porque no habrá más procesos de falsa paz en mi gobierno«, aseveró.
Directrices para el nuevo gabinete de gobierno
El próximo jefe de Estado notificó que ha impartido instrucciones específicas a los designados ministros del Interior y de Justicia, así como al futuro Comisionado Nacional de Seguridad, para iniciar el desmantelamiento de los marcos jurídicos e institucionales previos que, según su perspectiva, debilitan la autoridad estatal.

De La Espriella enfatizó que el equipo de transición ministerial ya cuenta con tareas claras para el inicio de su gestión: «El comisionado para la Seguridad, el ministro de Justicia y el ministro del Interior designado tienen la orden de desmontar de manera inmediata, cumpliendo la Constitución y la ley, toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz».
Con estas reformas, la administración entrante busca centralizar la estrategia nacional en la persecución del delito, la aplicación de la justicia ordinaria y la recuperación del orden público en las regiones del país.
«A partir del 7 de agosto, el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento», concluyó el presidente electo.
