Opinión
¿Cuál es el sentido de la vida?
Por: Santiago Quintero
Desde que tenemos conciencia, cargamos con una de las preguntas más difíciles que puede hacerse el ser humano: ¿cuál es el sentido de la vida?
Quizá por eso pasamos gran parte de nuestra existencia intentando encontrar respuestas. Queremos certezas, dirección, una especie de mapa que nos indique hacia dónde ir y cómo debería verse nuestro recorrido. Nos aferramos a la idea de que la vida debe avanzar de manera lineal: estudiar, crecer, lograr metas, construir un futuro claro. Y cuando algo se sale de ese orden esperado, aparece el miedo.
Miedo a equivocarnos.
Miedo a arriesgar.
Miedo a que las cosas no sucedan como las planeamos.
Tal vez ahí está uno de nuestros mayores conflictos: creemos que vivir consiste en llegar a algún lugar específico, cuando en realidad la vida no se trata del destino, sino del viaje.

Nos obsesionamos tanto con alcanzar “ese punto” en el que supuestamente todo tendrá sentido, que olvidamos mirar aquello que verdaderamente le da valor a nuestra existencia: las experiencias que nos transforman, los amores que nos marcan, las amistades que nos sostienen, las metas que nos impulsan e incluso las pérdidas y los tropiezos que nos obligan a reconstruirnos.
Le puede interesar: Cómo interpretas lo que vives
Quizá el verdadero sentido de la vida no está en encontrar una respuesta definitiva, sino en construirla.
Porque vivir no significa simplemente existir. No basta con que los días pasen mientras esperamos el momento ideal para empezar. Vivir implica involucrarse, arriesgarse, sentir, equivocarse, aprender y seguir avanzando aun cuando las cosas no resulten como esperábamos.
Entonces la pregunta tal vez no debería ser cuál es el sentido de la vida, sino qué estamos haciendo con ella.
Después de todo, ¿qué sentido tiene tener vida si elegimos no vivirla?