Política
Tres cartas en el Palacio del Mango: Barreto, Jaramillo y Borja calientan la carrera por el Tolima
En los cafés de Ibagué y en los comentarios de las redes, estos tres nombres ya mandan la conversación.
En los mentideros políticos del Tolima ya no se habla de un solo favorito. A 13 meses de las elecciones regionales de octubre de 2027, tres nombres concentran la conversación en Ibagué, en las plazas de café y, sobre todo, en las redes: el exsenador y dos veces gobernador Óscar Barreto Quiroga, el exministro de Salud, exgobernador y exalcalde de Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo, y el exsecretario de Desarrollo Agropecuario Fernando Borja.
Por ahora, son también los que más tracción generan entre cibernautas: videos de recorridos, memes de “clanes versus técnico” y debates que mezclan nostalgia administrativa con fatiga política. Ninguno tiene todavía una campaña formal cerrada, pero los tres ya están en el radar.
Óscar Barreto Quiroga: la maquinaria que no se baja
Abogado ibaguereño, Barreto gobernó el Tolima en 2008-2011 y 2016-2019, y fue senador conservador hasta junio de 2026, cuando renunció por una enfermedad coronaria.
Desde Líbano volvió a destaparse: “Yo ya tomé la decisión, con la bendición de Dios y de ustedes, aspiro a volver a ser gobernador de Tolima”.
En otra intervención prometió recuperar territorio “a las buenas o a las malas” y habló de una intervención integral en el Cañón de las Hermosas.

A favor. Conoce el Palacio de Mango como pocos. Tiene red municipal, voto duro conservador y aliados que ya se alinean: el exgobernador Ricardo Orozco dijo que “lo que decida el senador… lo vamos a cumplir y lo vamos a ayudar”. Parte del barretismo ve en él la única carta capaz de sostener la hegemonía de dos décadas.
En contra. Arrastra el desgaste de “siempre los mismos”. El exalcalde Andrés Hurtado lo resumió con dureza: “16 años manejando los hilos de la Gobernación y nunca logró lo que hoy promete”.
Ha enfrentado investigaciones por contratación de su primer periodo; algunas se archivaron, otras han marcado su imagen. Su salud y la división interna del conservatismo (la otra vertiente de su primo Miguel Barreto, más la tensión con la gobernadora Adriana Magali Matiz) son riesgos reales.
Guillermo Alfonso Jaramillo: el peso pesado que polariza
Médico cirujano cardiovascular, Jaramillo fue gobernador designado y luego electo, alcalde de Ibagué (2016-2019) y ministro de Salud de Gustavo Petro hasta agosto de 2026. En Ibagué no cerró candidatura: dijo que primero debe reorganizarse el Pacto Histórico. Aun así, la representante Martha Alfonso lo describió como “peso pesado” para enfrentar a los clanes tradicionales.
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A favor. Es el nombre con mayor proyección nacional del trio. En redes, sus clips de ministro y de alcalde circulan con fuerza entre sectores del petrismo, el progresismo y votantes que recuerdan obras y el discurso de salud pública. Puede aglutinar una coalición de izquierda y centro-izquierda si el Pacto se ordena.

En contra. Sale del Ministerio bajo fuego: su sucesora denunció irregularidades; él responde que su hoja de vida “es sin tacha” y que los hechos graves “ocurrieron después de mi salida”.
La reforma a la salud lo dejó con una imagen partida. En 2027 tendría 77 años. Fuera del Pacto Histórico, su techo electoral en un Tolima conservador y rural es incierto.
Fernando Borja: el técnico que se salió del gabinete
Ingeniero forestal de la Universidad del Tolima, con más de 26 años en el Estado, Borja fue secretario de Ambiente y luego de Desarrollo Agropecuario y Producción Alimentaria en el gobierno de Matiz. Dejó el cargo para buscar la Gobernación.
En radio lo dijo sin rodeos: ya está “fuera de la gobernación… con todo el propósito” de llegar al cargo. Sobre Barreto afirmó: “Tengo la mejor relación, veintidós años con él, ayudándolo, apoyándolo”.

A favor. Es el perfil más “nuevo” de los tres y el que más conecta con el campo. Bajo su secretaría se ejecutaron decenas de miles de millones en café, panela, cacao y escuelas de campo; él mismo destacó la Escuela Regional de Café y ferias con compradores internacionales.
Sectores de Defensores de la Patria / Salvación Nacional lo ven con buenos ojos. En redes lo pintan como “el que sí recorre finca”.
En contra. Nunca ha ganado una elección mayor. Puede quedar aplastado entre la maquinaria barretista y el relato de Jaramillo. Su cercanía simultánea con Barreto y con Matiz es un activo… o una trampa: si esas casas se pelean, Borja queda en medio. Le falta el apellido electoral que los otros dos ya tienen.
El tablero que viene
La gobernadora Adriana Magali Matiz, bien evaluada en paneles de opinión, será pieza clave: su guiño puede empujar o frenar a Borja y tensionar al barretismo.
Por su parte, Jaramillo es quien decide si es candidato o padrino. Y en el Partido Conservador el que define es Barreto, si se lanza o si usa su nombre para coronar a otro.
Por eso las redes ya eligieron este trío: no porque la encuesta esté hecha, sino porque concentran las tres narrativas que hoy más pegan en el Tolima: continuidad con experiencia, ruptura progresista con apellido nacional, y recambio técnico con olor a café. El 2027 todavía está lejos. El sonajero, no.
