martes, 25 de agosto de 2026 13:57

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Opinión

El frijol y la pinza

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En la segunda olimpiada robótica de China la medalla se gana superando la labor humana.

Por: Johan Sebastián Gutiérrez Mosquera

En el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Beijing, la instalación que China levantó para los Juegos de Invierno de 2022 y que en la ciudad llaman la Cinta de Hielo, un robot humanoide sostiene unas pinzas de precisión y recoge frijoles de una bandeja bajo la mirada de un juez que le mide el tiempo y le descuenta puntos por cada uno que se le cae; en las mismas jornadas otras máquinas pesan polvos en una balanza, martillan un clavo, destapan una botella haciendo palanca sobre la tapa y conectan un cable en su puerto; las pruebas ocurren alrededor de tareas que forman parte de la rutina del trabajo; en las sedes anexas hay robots con treinta minutos para trasladar equipaje en un hotel, reponer toallas y agua y tender la cama; la prueba doméstica les exige ordenar una sala, doblar ropa, lavarla y colgarla, además de atender durante la faena una petición de voz que no estaba en el guion para después retomar la tarea donde quedó; en otra instalación 23 equipos entran a una estación de bomberos de Beijing, donde deben identificar materiales peligrosos, cerrar válvulas y apagar un incendio controlado dentro del tiempo establecido; tres equipos consiguen completar la misión.

Las 21 pruebas de escenario representan más de cuatro décimas partes de los 51 eventos de esta segunda edición, que en la primera fueron 26, y se desarrollan en fábricas, hoteles, hogares, instalaciones logísticas, comercios y espacios de emergencia, mientras las pruebas de manipulación de precisión reúnen ensamblaje, pesaje, apilamiento, clavado, apertura de tapas, desempaque y conexión de cables; y el calendario lleva esas operaciones hacia oficios concretos del trabajo manual y semicalificado, dentro de escenarios que reproducen o utilizan espacios reales de producción y de servicio.

Lo que ocurre en la Cinta de Hielo entre el 22 y el 26 de agosto está montado publicitariamente sobre el relato olímpica; una tarea entra al estadio convertida en tiempo, precisión, fuerza, equilibrio, autonomía, errores y puntuación; la máquina sale con un resultado registrado bajo unas reglas y esas mismas reglas son presentadas por los organizadores como parte de un proceso que puede llevar las capacidades probadas desde la competencia hacia aplicaciones industriales y de servicio, en esa dirección Jiang Guangzhi, director de la Oficina Municipal de Economía y Tecnología de la Información de Beijing y subdirector ejecutivo del comité organizador, explicó que muchas reglas de la competencia están destinadas a evolucionar hacia estándares técnicos prácticos; su formulación tiene ocho caracteres y se traduce como fijar el estándar mediante la competencia e impulsar la producción mediante el estándar, mientras la cobertura de Xinhua condensó la relación entre competencia y mercado en una secuencia: obtenida la medalla se toma el pedido, salido del estadio se entra al sitio de trabajo; ambas fórmulas pertenecen al organizador y describen el trayecto que va de una prueba cronometrada a una orden de compra y de esa orden a un puesto de trabajo ocupado: una tarea se convierte en prueba, la prueba establece variables de desempeño, el resultado queda registrado bajo un reglamento y el reglamento puede incorporarse a procesos de validación, aceptación técnica y estandarización del producto robótico de la automatización en búsqueda del escalamiento comercial.

En el estadio compiten 2.056 robots de 666 equipos procedentes de 16 países y 5 continentes, frente a los 280 equipos y más de 500 robots de la primera edición; la participación china reúne 641 equipos y 1.975 robots procedentes de 157 empresas y 200 instituciones de educación superior e investigación, mientras equipos de Alemania, Francia y Brasil participan dentro de un certamen cuya organización tiene su centro en Beijing; la industria robótica toma allí el cuerpo trabajador como referencia de medición, y la carrera, el salto, la pinza, el cable, la cama y la válvula pertenecen a una misma cadena aunque aparezcan bajo disciplinas distintas.

En esa pista ningún ser humano compite como atleta; Usain Bolt aparece como referencia para el registro de los 100 metros y Javier Sotomayor para el salto de altura, mientras los humanos presentes en el certamen son ingenieros, estudiantes, técnicos, investigadores, árbitros y operadores; ese trabajo cognitivo calificado, con credencial universitaria, salario y laboratorio de por medio, ejecuta pruebas cuyas tareas pertenecen al trabajo manual y semicalificado de quienes barren, cargan, tienden camas, sirven mesas, conducen y cuidan enfermos, y que no tienen delegación en el certamen ni participan en la definición de las variables con las que su oficio está siendo cronometrado; una industria que mide la capacidad de un cuerpo artificial contra el rendimiento de un trabajador debería tener a ese trabajador en la mesa donde se escriben las reglas.

Las reglas de escenario multiplican por 0,5 el puntaje de cualquier intento con intervención humana, esa ponderación decide, el 19 de abril, en la media maratón de Yizhuang, un humanoide teleoperado cruzó la meta primero con 48 minutos y 19 segundos y el campeonato quedó en manos de otro robot de la misma casa, que corrió con navegación autónoma y terminó en 50 minutos y 26 segundos; la máquina que llegó segunda ganó porque el reglamento; el organismo que fija esas ponderaciones se anunció en la clausura de 2025 bajo el nombre de federación mundial de deportes de robots humanoides, impulsado por cuatro organizaciones de órbita china y con el propósito declarado de establecer estándares de prueba de desempeño, seguridad y reglas de competencia; no existe registro público de su constitución legal, de sus reglas de afiliación ni de un procedimiento de acreditación independiente, de manera que la normalización técnica de un sector industrial completo transcurre en un estadio, ante cámaras y sin que nadie más que los chinos puedan intervenir.

Sobre esa pista apareció el registro de 9,39 segundos en los 100 metros, atribuido por la prensa china al robot del equipo Tianzhuo, por debajo de los 9,58 segundos establecidos por Bolt en Berlín en 2009, mientras otro robot alcanzó 2,88 metros en salto de altura sin carrera; en 2025 la marca ganadora de los 100 metros había sido de 21,50 segundos, el salto es exponencial, haciendo evidente los avances de la industria en diseño, manufactura de precisión, motores articulares y reductores, de modo que el tiempo de la pista queda unido a una cadena industrial que comienza en el diseño de una pieza, atraviesa la fabricación, el entrenamiento y vuelve a la competencia para ser medida nuevamente.

Los Juegos coinciden con la Conferencia Mundial de Robótica, celebrada entre el 19 y el 23 de agosto en Beijing E-Town, donde la exposición reúne sensores, reductores, motores, baterías, manos diestras y sistemas de control, mientras en la Cinta de Hielo esos mismos componentes son sometidos a prueba ya integrados dentro de un cuerpo completo; la política estatal acompaña esa secuencia; las directrices del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información publicadas en 2023 plantearon la robótica humanoide como un nuevo campo industrial, fijaron objetivos de producción y establecieron tareas de componentes, control, estándares, inspección y validación, con metas hasta 2027; en junio de 2026 ese ministerio y la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales pusieron en marcha una acción nacional de entrenamiento de robots humanoides e inteligencia corporizada en escenarios reales, con más de cien escenarios de alto valor y una meta de despliegue de aproximadamente diez mil unidades durante 2026; el programa contempla manufactura, logística, comercio, atención médica, cuidado de personas mayores, seguridad y emergencias.

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El mismo programa coloca los datos de ejecución dentro del proceso de entrenamiento; las empresas y unidades usuarias deben abrir espacios reales, aportar condiciones de trabajo y datos de los procesos y colaborar en la construcción de conjuntos de datos; las trayectorias de movimiento, las curvas de control de fuerza y posición y las situaciones anómalas entran en el registro de las operaciones realizadas por las máquinas; entonces aparece el frijol: cada cama tendida en la Cinta de Hielo produce una secuencia de movimientos, cada frijol atrapado con pinzas introduce información de contacto y cada objeto que cae deja un registro de la relación entre el cuerpo artificial, la herramienta y el espacio físico, y aunque internet contiene millones de descripciones sobre cómo se hacen las cosas, el robot corporizado necesita registros de cómo un cuerpo las hace, cómo toca una superficie, cómo modifica la fuerza de una pinza o mantiene el equilibrio mientras termina una acción y cómo recupera una trayectoria después de un error.

El mundo construido está calibrado sobre nuestras proporciones, puertas, escaleras, herramientas, líneas de montaje, válvulas, mesas y pasillos; un cuerpo artificial con torso, brazos y dos pies puede entrar en esos espacios utilizando una arquitectura concebida para desplazarse entre objetos, manipular herramientas y ejecutar operaciones que fueron organizadas históricamente alrededor del cuerpo humano; la forma del robot responde así a las dimensiones de un mundo que ya existe y que no necesita ser reconstruido para recibirlo. la industrialización incorporó a tornos y telares secuencias, cálculos y medidas acumuladas en el oficio, mientras el trabajador continuó ejecutando operaciones que exigían presencia corporal; el robot humanoide incorpora percepción, manipulación, equilibrio y corrección dentro de espacios construidos para personas, cuando esos elementos se articulan alrededor de un cuerpo artificial cada ejecución alimenta la siguiente; el trabajo físico aparece a la vez como tarea realizada y como fuente de información para entrenar sistemas capaces de repetirla, modificarla y trasladarla a otros escenarios.

El 28 de julio de 2026 la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos incorporó a su lista de dispositivos vedados los aparatos robóticos avanzados de producción extranjera, con excepción de aquellos que reciban una Aprobación Condicional del Departamento de Guerra y con exención expresa de la venta al gobierno federal y del uso por parte del gobierno federal; la tecno república de los estados unidos se constituyó por ceder parte de su actividad estatal a las compañías tecnológicas en una dependencia simbiótica infraestructural, en ese contexto declara riesgo inaceptable para sus ciudadanos el mismo cuerpo robótico que se reserva para el estado federal, la otra tecno república, la china, se constituyó por el vector inverso, con un Estado que en lugar de ceder la soberanía a las compañías las creó, las financió, les fijó metas por decreto quinquenal y les construyó el estadio donde se certifican.

Nosotros miramos las carreras desde la posición que nos tocó, la de un país con una estructura productiva y laboral distante de los centros donde se concentran la fabricación de componentes, el entrenamiento de sistemas, la generación de datos y la definición de estándares; en Ibagué no hay un centro de producción de cuerpos humanoides, una línea industrial de componentes, un laboratorio dedicado a la manipulación diestra ni una institución que participe en la elaboración de las reglas con las que estos cuerpos serán medidos; la necesidad del mercado entra al estadio convertida en una prueba cronometrada; allí se registra qué tarea se observa, qué variables se miden, qué errores cuentan, qué grado de autonomía se acepta y qué resultado recibe una medalla; las pruebas incorporadas en 2027 y 2028 ampliarán esa lista, y cada incorporación añadirá otra operación humana al repertorio de movimientos que una máquina deberá aprender, repetir y validar.

El frijol parece pequeño y la pinza también, pero entre ambos cabe una cadena completa de operaciones, la misma secuencia puede repetirse con una cama, una válvula o una bandeja de comida; en la Cinta de Hielo la medalla queda en el marcador para que la máquina vuelve a intentarlo dentro de una competencia que no mide cuánto puede correr un cuerpo artificial sino cuántas tareas puede aprender a ejecutar dentro del mundo construido para los cuerpos humanos.

Referencias

China Daily. (2025, 18 de agosto). Federation for humanoid robot sports launches at World Humanoid Robot Games.
China Daily. (2026, 14 de agosto). World Humanoid Robot Games draws 2,056 entries to Beijing.
Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos. (2026, 28 de julio). Public Notice DA 26-786. Public Safety and Homeland Security Bureau.
Comité Organizador de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides. (2026). Reglamento de competencia de la segunda edición.
Diario del Pueblo, edición de ultramar. (2026, 19 de agosto). Reportaje sobre la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, p. 10.
Gobierno Municipal de Beijing. (2026). 2nd World Humanoid Robot Games.
Marx, K. (2007). Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse) 1857-1858. Siglo XXI Editores.
Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de la República Popular China. (2023). Guiding Opinions on the Innovation and Development of Humanoid Robots.
Ministerio de Industria y Tecnología de la Información y Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales. (2026, junio). Acción especial de entrenamiento en escenarios reales para robots humanoides e inteligencia corporizada.
Reuters. (2026, 22 de agosto). Chinese robots beat Usain Bolt’s 100m world record at Beijing games.
Xinhua. (2026, 19 de abril). Humanoid robot surpasses human half-marathon world record in Beijing.
Xinhua. (2026, 22 de agosto). Humanoid robot 100m performance surpasses human world record.
Xinhua. (2026, 23 de agosto). Humanoid robot games put real-world skills to the test.
Xinhua. (2026, 24 de agosto). 2026 World Humanoid Robot Games competition results.

Nota editorial: la investigación, los datos, los conceptos, el desarrollo argumentativo y la escritura son originales del autor, se empleó asistencia de inteligencia artificial para revisión gramatical y de puntuación, verificación de fuentes y composición tipográfica.

Aviso: Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor y no comprometen el pensamiento editorial de Enfoque TeVé 360. Abrimos este espacio como un ejercicio de libre expresión y pluralidad.