Opinión

Sobre las denuncias sexuales hacía el expresidente Gustavo Petro

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Por: Melissa Barreto

“Deicy Jiménez, una mujer de 26 años que fue contratista del Estado durante el Gobierno del expresidente Gustavo Petro, acusó hace dos semanas al expresidente de ofrecerle a ella, y a más de treinta mujeres, contratos públicos a cambio de relaciones íntimas. “Es para complacer sus necesidades sexuales”, afirmó.” La mujer que acusa a Petro de intercambiar contratos por sexo publica un video íntimo de ambos – EL PAÍS.

Como he mencionado en columnas anteriores no me gusta opinar sobre investigaciones en curso que aún no tienen una sentencia. Sin embargo, en este espacio no vengo a hablar de si es cierto o no, si de lo que se le acusa a Petro es o no cierto. Vengo a hablar de como estas acusaciones tan graves nos han dado una radiografía exacta de la hipocresía del país en el que nos encontramos.

Cuando estas denuncias salieron, pensé esto es muy grave y recordé automáticamente una denuncia hecha por el ex congresista Gustavo Bolívar, por allá en el 2023:

«El presidente de la Comisión de Ética del Senado, John Jairo Roldán, aseguró que esa instancia abrió una investigación de oficio con base a las denuncias hechas por el exsenador Gustavo Bolívar, en el sentido que en la corporación opera una red de prostitución». Comisión de Ética investiga denuncias de una red de prostitución en el Senado – RTVC.

En esta denuncia el ex congresista afirma que en el senado y congreso de la república había una modalidad de pedir favores sexuales a mujeres a cambio de contratos cortos para así poder esclavizarlas de algún modo a esta dinámica, en esta misma denuncia se afirma también que había muchas mujeres que le había expresado haber sido víctimas de acoso sexual y tocamientos indebidos y sin su consentimiento por parte de figuras de autoridad o figuras poderosas dentro del congreso.

Finalmente, la denuncia no prospero y como se esperaba la bancada del pacto histórico le dio la espalda a Bolívar ya que las acusaciones también caían sobre miembros del partido.

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Y hoy con esta denuncia vuelve y se repite la historia, pero por parte de la sociedad colombiana, en donde se hacen chistes sobre el tema. El problema nunca va a ser los chistes, no es como que yo sea policía de la moral, es la intención de esos chistes y la lógica que muestran esos chistes.

Donde se glorifica las acciones por las que se le acusan a Petro y se le defiende, que solo es hombre y es “culión”, pero dejando de lado la evidente corrupción que habría en esas acciones donde fueran comprobadas como verídicas por la justicia. Es la afirmación tan grave de que un hombre puede comportarse como un depredador sexual, solo por ser hombre y el “así son”, como si de alguna manera tuviese permiso.

Es la hipocresía por parte de sus simpatizantes, es el defender y justificar unas acusaciones tan severas y complejas como esas. Si esas denuncias, tanto la de Bolivar, como la de Deicy fueran sobre cualquier miembro de un partido de derecha o hasta del centro, no dudarían esos simpatizantes de Petro ni un segundo en reconocer la severidad del asunto y exigirían mínimo que se investigue el hecho, pero como es alguien que admiran y respetan, les parece gracioso y lo justifican.

Estos actos no tienen justificación bajo ninguna circunstancia, abusar del poder bajo cualquier fin no es algo que deberíamos tolerar bajo ninguna razón, al igual que la corrupción.

Las mujeres no somos un objeto de deseo, ni mucho menos para “satisfacer necesidades” los deseos no son necesidades. Y estos hechos son repudiables, aprovecharse de las necesidades y de la posición de ser el que decide quien continua con su contrato, cuanto cobra, o si se le da una oportunidad para contratar por primera vez. No es ningún “favor” es ser un depredador sexual.

Yo se que la justicia colombiana no tiene una perspectiva de género incluida en la administración de justicia y que culturalmente nos cuesta entender esta misoginia tan normalizada. Por solo basta con aterrizar estos hechos a algo personal, que sea su madre, su hermana o su hija en esa posición de la supuesta víctima, para darse cuenta de lo mal que esta esto.

Aviso: Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor y no comprometen el pensamiento editorial de Enfoque TeVé 360. Abrimos este espacio como un ejercicio de libre expresión y pluralidad.

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