Política
Paloma Valencia logra lo impensado en el Tolima: une a sectores políticos enfrentados de cara a las presidenciales
‘Barretistas’, ‘hurtadistas’ y ‘arandistas’ se suben al mismo bus presidencial de la candidata uribista del Centro Democrático a la Presidencia de la República.
En un hecho que pocos habrían anticipado en el ajedrez político del Tolima, la candidatura presidencial de Paloma Valencia ha logrado alinear a sectores tradicionalmente enfrentados en la región, configurando una alianza atípica de cara a las elecciones en primera vuelta de 2026.
Detrás de su aspiración han comenzado a confluir estructuras políticas con profundas diferencias: desde los conservadores barretistas liberados por el senador Óscar Barreto, pasando por los denominados ‘miguelistas’ en cabeza del también senador Miguel Ángel Barreto Castillo, hasta los hurtadistas del Partido de La U, bajo el liderazgo del exalcalde de Ibagué, Andrés Fabián Hurtado, así como los ‘arandistas’ estructura política de la alcaldesa Johana Aranda, y las bases del Centro Democrático en el departamento y hoy también con serias diferencias entre los sectores del representante a la Cámara Carlos Edward Osorio y el diputado Felipe Ferro.

Este respaldo múltiple no solo evidencia la capacidad de la candidata para aglutinar apoyos diversos, sino también la prioridad que estos sectores le han dado a la disputa nacional, dejando en un segundo plano sus tensiones locales de vieja data y tradicionales.
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Sin embargo, esta “unidad estratégica” tendría fecha de vencimiento.
Analistas coinciden en que, aunque hoy comparten tarima y discurso en torno a la aspiración presidencial, estas mismas fuerzas políticas volverán a enfrentarse con fuerza en las elecciones regionales de 2027, donde están en juego espacios de poder claves como la Gobernación del Tolima, alcaldías y corporaciones públicas.
En ese escenario, las diferencias ideológicas, liderazgos en disputa y el control territorial volverán a marcar la agenda. Sectores como el barretismo y el hurtadismo, por ejemplo, han protagonizado tensiones recientes por el liderazgo político, mientras que otras corrientes buscan consolidar su propia estructura de cara al futuro.
Así las cosas, el respaldo a Paloma Valencia en el Tolima se configura como una alianza coyuntural, motivada más por el objetivo común de incidir en la elección presidencial que por una verdadera reconciliación política entre sus integrantes.
Por ahora, la campaña avanza sumando apoyos y mostrando músculo político en la región. Pero el verdadero pulso entre estas fuerzas apenas parece estar en pausa. En política, como suele ocurrir, los aliados de hoy muy seguramente serán rivales en el mañana.