domingo, 31 de agosto de 2025 17:37

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Política

Óscar Céspedes: del cafetal al puntaje más alto del Icfes en el Tolima

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Su historia, marcada por el trabajo en el campo, sacrificios personales y una férrea voluntad de superación, hoy lo tiene a las puertas de la carrera de Medicina y como candidato al Consejo Municipal de Juventudes, desde donde busca que ningún joven tenga que aplazar sus sueños por falta de oportunidades.

En las montañas de Rovira, Tolima, donde el café y la guadaña forman parte del día a día, nació la historia de Óscar Céspedes, un joven que pasó de trabajar en el campo a obtener uno de los puntajes más altos del ICFES en Colombia, y hoy se alza como candidato al Consejo Municipal de Juventudes con un propósito claro: abrir caminos para otros jóvenes como él.

«Me gradué en el 2016, soy egresado de un colegio que se llama Institución Educativa La Luisa en el municipio de Rovira, Tolima», cuenta Óscar, recordando con claridad el inicio de su travesía. Entonces, las condiciones eran difíciles: sin internet, sin materiales adecuados y con escaso conocimiento sobre las oportunidades que ofrecía un buen resultado en las pruebas Saber 11.

«En aquella época… no teníamos la posibilidad de estudiar con material bueno, ni acceso a internet… y mucho menos sabíamos qué beneficios traía un buen Icfes», relata.

Aun así, logró destacarse. «Saqué el mejor puntaje de mi colegio en aquel entonces, pero ese logro no pudo materializarse en oportunidades reales. La Alcaldía de Rovira me ofreció una beca para estudiar en Ibagué, pero no tenía cómo sostenerme, no tenía cómo pagar arriendo, comida, transporte…».

Fue entonces cuando Óscar comprendió las profundas desigualdades que separan el campo de la ciudad: «Me di cuenta de que hay muchas brechas sociales para quienes venimos de zonas rurales… uno tiene muy nublada la visión del mundo exterior».

Sin otra opción, regresó al campo y se dedicó a labores agrícolas. «Tuve que empezar a trabajar en tareas como coger café, guadañar… lo hice con amor porque es lo que soy y no puedo negar mis raíces». Pero también había en él una ambición que lo impulsaba a seguir soñando.

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«Yo quería estudiar una carrera, progresar… así que decidí irme por mi cuenta a Ibagué». Allí comenzó a abrirse paso con esfuerzo, trabajando mientras estudiaba un tecnólogo en administración en salud. Lo logró. Se empleó en una clínica. Y en ese entorno se despertó un nuevo sueño: estudiar medicina.

Con esa meta en mente, en 2022 decidió volver a presentar el Icfes. «Habían pasado muchos años desde el colegio… ya no tenía la misma preparación académica, además las brechas sociales seguían siendo un reto», afirma. Pero persistió. Lo presentó una, dos, varias veces, hasta que el esfuerzo dio fruto: «Obtuve un puntaje de 491 sobre 500. Es el puntaje más alto del Tolima y está entre los mejores del país».

Óscar Céspedes no solo logró su meta: también fue admitido en la carrera de medicina en la Universidad del Tolima. Empezará clases en agosto de este año. «Fueron años muy difíciles… trabajaba y estudiaba, y el tiempo para preparar el Icfes era mínimo», recuerda. «Incluso hubo momentos en los que había que apretar la correa porque no había mucho para echar a la olla».

Ahora, desde su candidatura al Consejo Municipal de Juventudes, Óscar quiere ser voz y apoyo para otros jóvenes que, como él, luchan contra el olvido y la desigualdad. «La idea es que mi historia motive a otros, pero también que no tengan que pasar por lo mismo que yo pasé», dice. «Que ningún joven tenga que renunciar a sus sueños por no tener con qué sostenerlos».

Desde Rovira hasta las aulas de medicina, pasando por los cafetales y los turnos en clínicas, Óscar Céspedes es hoy un símbolo de resiliencia, y un faro de esperanza para cientos de jóvenes rurales que sueñan con estudiar y transformar sus vidas.