Las autoridades sanitarias señalaron que la mayoría de las víctimas no estaban vacunadas y advirtieron que el foco actual del brote se concentra en el Tolima.
El Ministerio de Salud informó que entre 2024 y lo corrido de 2026 se han registrado 76 muertes por fiebre amarilla en el país, con un total de 184 casos confirmados y una tasa de letalidad acumulada del 41,3%.
De acuerdo con el balance oficial, en 2024 se reportaron 13 fallecimientos, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 45. En las primeras semanas de 2026 ya se contabilizan 18 muertes, lo que mantiene la alerta de las autoridades sanitarias frente al comportamiento del virus, especialmente en zonas rurales.
El departamento del Tolima concentra la mayor parte de los casos, con 164 registros. El brote ha afectado municipios como Villarrica, Cunday, Ataco, Rioblanco y Chaparral, y se ha propagado a través de zonas boscosas como la Reserva de Galilea.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, indicó que la mayoría de las personas fallecidas no contaban con la vacuna contra la fiebre amarilla. También señaló que algunos casos correspondían a personas vacunadas hace más de 10 años, lo que podría estar relacionado con una disminución de la inmunidad.


Las autoridades destacaron además el riesgo para viajeros provenientes de otras regiones, especialmente del centro del país, que se desplazan hacia zonas con presencia del virus sin contar con la inmunización previa.
Aunque se han aplicado más de 5,5 millones de dosis y se han alcanzado coberturas superiores al 95% en municipios de alto riesgo, el Ministerio de Salud reiteró que la vacunación sigue siendo la principal medida de prevención frente a la enfermedad.