martes, 27 de enero de 2026 17:30

Connect with us

Política

¿Le tocó a Óscar Barreto poner la cara por la aspiración de su sobrino Santiago al Senado?

Published

on

La campaña ha tenido que apoyarse en el peso de la figura del jefe político del ‘barretismo’, ante la dificultad del joven aspirante para posicionarse de manera autónoma ante el electorado.

En medio del pulso electoral al Congreso, al senador Óscar Barreto le ha correspondido asumir un papel protagónico en la campaña al Senado de su sobrino, Santiago Barreto, quien busca consolidarse como su sucesor político en el Congreso de la República y proyectarse como el futuro líder del Partido Conservador en el Tolima.

La presencia reiterada de Óscar Barreto en vallas, piezas publicitarias y redes sociales promoviendo el voto por el C-25 evidencia que la estrategia de campaña ha tenido que apoyarse en el peso de la figura del jefe político del barretismo, ante la dificultad del joven aspirante para posicionarse de manera autónoma ante el electorado.

Aunque Santiago Barreto cuenta con una hoja de vida destacada en el ámbito académico, administrador de empresas, especialista en finanzas de la Universidad del Rosario, con maestría en Administración de Negocios para Ejecutivos de la Universidad Sergio Arboleda y dominio del inglés, su conexión con las bases políticas y con la opinión pública ha sido limitada.

Le puede interesar: “El exalcalde no convocó ni promovió ningún acto político”: defensa de Andrés Hurtado

Esta situación habría obligado a su tío a convertirse en el principal rostro de la campaña, en un intento por transferir capital político y electoral.

El objetivo de fondo es claro: asegurar la continuidad del barretismo en el Senado y preparar a Santiago Barreto como relevo generacional dentro de la estructura conservadora del departamento, con la mira puesta en convertirse, a mediano plazo, en el nuevo jefe político del partido azul en el Tolima.

Sin embargo, analistas y sectores políticos señalan que la excesiva dependencia de la imagen de Óscar Barreto podría enviar un mensaje contrario al deseado, al evidenciar que el heredero político aún no logra consolidar liderazgo propio ni una narrativa política diferenciada.

Mientras tanto, la campaña avanza bajo la sombra del padrino político, en una apuesta por mantener intacta la hegemonía del barretismo en el Congreso y en la política regional, en un escenario donde otras corrientes conservadoras y fuerzas emergentes buscan disputar el control del electorado tolimense, entre ellas, para muchos, el liderazgo político de la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, que podría también quedarse con el poder del Partido Conservador en el departamento. ‘Amanecerá y veremos’.