Los allegados de María Mercedes Díaz aseguran que una de sus manos fue cercenada y solicitan ayuda para localizarla y entregarla a las autoridades.
La familia de María Mercedes Díaz Perdomo pidió resultados a las autoridades tras el feminicidio de la líder social, ocurrido en la vereda Palmarosa, zona rural de Venadillo.
De acuerdo con el testimonio entregado por sus allegados, la mujer habría sufrido múltiples heridas durante el ataque y una de sus manos fue cercenada. La familia manifestó que desconoce el paradero de la extremidad y solicitó que, en caso de ser encontrada, sea entregada a la Fiscalía para las respectivas diligencias judiciales.
«A mi hermana le amputaron una mano, se la llevaron y no aparece. Le pedimos a las personas o autoridades que si llegan a encontrar la mano de una mujer, por favor la hagan llegar a la Fiscalía», relató Ana Elvira Díaz.
Los familiares también señalaron que María Mercedes Díaz, quien se desempeñaba como empresaria agrícola y dirigente política, no les había manifestado haber recibido amenazas o extorsiones antes del crimen. «No tenemos ninguna hipótesis de por qué lo hicieron, si fue por envidia o venganza. Ella nunca nos manifestó tener problemas con nadie», afirmó su familia.
Tras el homicidio, sus allegados solicitaron celeridad en las investigaciones y reclamaron acciones institucionales. Su sobrina Wanda Lou Díaz hizo un llamado a la administración departamental: «Señora gobernadora, póngase la mano en el corazón», expresó.
La familiar también pidió la activación de la Ruta Púrpura y mayores resultados en las labores adelantadas por la Policía y la Fiscalía. «¡Nos están matando!», enfatizó.