La construcción de una PTAR busca disminuir vertimientos contaminantes y fortalecer la salud ambiental en la región.
Cortolima anunció el inicio de la construcción de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en la vereda Mesa de Ortega, ubicada en el municipio de Ortega, con el propósito de mitigar la contaminación de fuentes hídricas en la zona rural.
El proyecto cuenta con una inversión total de aproximadamente $2.196 millones, de los cuales $1.500 millones son financiados por la corporación ambiental y el monto restante por la administración municipal. La obra tiene como objetivo principal reducir los vertimientos de aguas residuales domésticas en la quebrada Nuquil y su impacto en el río Ortega.
La iniciativa contempla la construcción de un sistema de alcantarillado y una planta de tratamiento diseñada con una proyección de funcionamiento a 25 años. Se espera que esta infraestructura contribuya al mejoramiento de las condiciones sanitarias de las comunidades campesinas e indígenas asentadas en la ribera de la quebrada y en zonas ubicadas aguas abajo.
De acuerdo con la directora general de Cortolima, Olga Lucía Alfonso Iannini, el proyecto también busca fortalecer la conservación de las microcuencas que desembocan en el río Ortega, así como reducir riesgos en salud asociados a la contaminación del agua, como enfermedades respiratorias y gastrointestinales.
La obra incluye la instalación de 2.746 metros de tubería, la construcción de 38 pozos, 660 metros de redes domiciliarias y 110 acometidas. Asimismo, la PTAR contará con dos trampas de grasas con capacidad de 250 litros cada una y dos sistemas de tratamiento conformados por tanques sépticos y filtros anaeróbicos, con capacidad de 50.000 litros cada uno.


Según lo informado por la entidad, el tiempo estimado de ejecución del proyecto es de seis meses.
Reservorio para comunidades indígenas
En el marco de su visita al municipio, la directora de Cortolima también realizó un recorrido por la comunidad indígena Cucharo San Antonio, donde se adelanta la construcción de un reservorio de aguas lluvias.
Este proyecto, que tiene una inversión de $187 millones, busca garantizar el abastecimiento de agua para uso doméstico, riego agrícola y atención de animales, en respuesta a las condiciones climáticas de la región.
La obra presenta un avance del 15 % y actualmente se desarrollan actividades de excavación y compactación de material, entre otras labores técnicas.