Tolima
Científicos en el Tolima desarrollan técnica para detectar fiebre amarilla a partir de osamentas de monos
Este importante avance ha permitido mejorar el monitoreo y la detección de esa enfermedad en primates no humanos, fortaleciendo además la ruta de atención establecida por las entidades.
Durante la reciente edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo), la Corporación Autónoma Regional del Tolima y la Universidad del Tolima presentaron ante la comunidad científica y académica del país una guía técnica diseñada para atender brotes de fiebre amarilla en fauna silvestre. Esta herramienta busca facilitar una respuesta efectiva y articulada frente a la presencia del virus en primates no humanos.
El desarrollo de esta estrategia surge como respuesta a un brote que ha ocasionado la muerte de al menos 31 monos en seis municipios del Tolima. La situación motivó a los equipos técnicos de ambas instituciones a implementar un modelo de investigación y análisis que permita comprender el fenómeno desde el componente ambiental y su impacto en la salud pública.
Uno de los principales avances logrados es la adaptación de los protocolos de necropsia, considerando que en varios casos los cuerpos de los animales fueron hallados en estado de descomposición o como restos óseos. Esta condición representó un desafío para los médicos veterinarios, acostumbrados a trabajar con tejidos blandos.
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“Es fácil tomar las muestras cuando tenemos animales completos y bien conservados, pero ¿qué hacemos cuando nos encontramos con osamentas? Decidimos recolectar el material que quedaba en el sistema nervioso central y la médula ósea de los cuerpos”, explicó Camilo Bárcenas, médico veterinario de Cortolima y la UT, durante el panel Protección de la fauna silvestre en la lucha contra la fiebre amarilla.
Ante la imposibilidad de obtener muestras de músculo e hígado como lo exigen las directrices del Instituto Nacional de Salud, los investigadores optaron por extraer tejido óseo, lo que amplió las posibilidades de diagnóstico en escenarios complejos.
Zulyana Sánchez, coordinadora de Control y Vigilancia de Cortolima, destacó que la guía presentada no solo define los pasos que debe seguir la corporación ante emergencias sanitarias en fauna silvestre, sino que también puede convertirse en un referente útil para otras Corporaciones Autónomas Regionales, ajustándose a las características particulares de cada territorio.
El mono no transmite la enfermedad
Durante el panel, que también contó con la participación de Jhon Jairo Méndez, vicerrector de Investigaciones de la UT, la directora general de Cortolima, Olga Lucía Alfonso Iannini, hizo un llamado a la protección de los primates no humanos y rechazó los ataques o estigmatizaciones contra esta especie.
“La enfermedad se transmite únicamente a través de un vector (mosquito) que pica y contagia al mono, tal como sucede con los seres humanos. Los primates no humanos son víctimas, no victimarios de la fiebre amarilla”, afirmó la directora, recordando que no existe evidencia científica que respalde la idea de que los monos transmitan la enfermedad.
Finalmente, Alfonso Iannini reiteró su invitación al Ministerio de Ambiente para avanzar en la construcción de un plan intersectorial que permita prevenir y atender la propagación del virus en la fauna silvestre, y así proteger de manera integral la biodiversidad del país.
