Política
Marco Hincapié califica de xenófoco el anuncio de deportaciones de De la Espriella
El congresista sostuvo que el debate sobre migración debe abordar la seguridad sin convertir a los extranjeros en responsables de los problemas nacionales.
El anuncio del presidente Abelardo de la Espriella de adelantar operativos para identificar y deportar a extranjeros en situación migratoria irregular generó reacciones en diferentes sectores políticos. El representante a la Cámara por el Tolima, Marco Emilio Hincapié, expresó su desacuerdo con el enfoque planteado por el Gobierno y centró su respuesta en la protección de los derechos de la población migrante.
En su pronunciamiento, Hincapié diferenció entre las actuaciones relacionadas con personas que cometen delitos y la situación de quienes permanecen en el país sin regularizar su condición migratoria. «No se trata de defender a los delincuentes, para ellos todo el peso de la ley. Se trata de concebir al indocumentado como un ser humano con derechos».
El congresista cuestionó directamente la decisión anunciada por el Ejecutivo y sostuvo que las medidas dirigidas a la población extranjera no deberían partir de una generalización sobre quienes migran hacia Colombia. «La decisión del presidente Abelardo de la Espriella de perseguir a la población migrante en Colombia es xenófoba y vulnera los derechos de millones de personas».
Hincapié también se refirió a las cifras sobre criminalidad y migración que, según indicó, permiten cuestionar la asociación generalizada entre población extranjera e inseguridad. «Según ColombiaCheck, solo el 5% de los delitos que se cometen en Colombia tienen como protagonistas a los migrantes. Responsabilizar a los extranjeros por la inseguridad del país es irresponsable y de cero criterio».
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En su intervención, el representante planteó además una lectura política sobre el tratamiento que recibe la migración en el debate nacional y cuestionó que las personas extranjeras sean utilizadas como explicación de diferentes dificultades que enfrenta el país. «El riesgo democrático aparece cuando el enemigo en este caso el migrante se vuelve una explicación de todos los problemas. No es que el Estado haga o no cumplir la ley migratoria, el problema es convertir al migrante en el enemigo necesario para construir una idea excluyente de la nación».

El congresista también puso como referencia la experiencia migratoria de los propios colombianos y el aporte de quienes viven fuera del país a través del envío de recursos a sus familias. «No hay que olvidar que más de 5 millones de colombianos se encuentran en el exilio; es decir, somos un país de migrantes. Según Migración Colombia, solo en el 2025 se enviaron a Colombia cerca de 14.000 millones de dólares por concepto de remesas, lo que representa el 3% del PIB del país».
Finalmente, Hincapié apeló a una reflexión sobre la manera en que las sociedades reciben a quienes migran, citando al papa Francisco para reforzar su posición sobre la dignidad de las personas. «Debemos recordar lo que nos decía el Papa Francisco sobre la migración: ‘La forma en que una nación recibe a los migrantes revela su visión de la dignidad humana y de su relación con la humanidad’».
La controversia se mantiene alrededor del alcance de las medidas anunciadas por el Gobierno y de la manera en que estas serán aplicadas frente a las personas extranjeras que se encuentren en situación migratoria irregular.
