lunes, 9 de marzo de 2026 13:40

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Política

El «Partido del Silencio» derrota a las maquinarias: 56% de abstencionismo sacude al Tolima

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A pesar de la intensidad de las campañas y el millonario despliegue publicitario, el gran ganador de la jornada electoral de ayer en el Tolima fue el abstencionismo.

Según el último boletín de la Registraduría Nacional, de los 1,170,000 ciudadanos habilitados para sufragar en el departamento, solo el 44% acudió a las urnas.

Este desinterés masivo no solo dejó miles de tarjetones en blanco, sino que envió un mensaje de rechazo y desconexión hacia la clase política tradicional y sus propuestas para el sector rural.

Radiografía de la indiferencia: El campo y la juventud dan la espalda a las urnas:

El análisis por zonas revela que la brecha entre el discurso político y las necesidades ciudadanas es más profunda en la periferia. Mientras que en Ibagué la participación alcanzó niveles moderados, en los municipios del sur y el norte del Tolima la apatía fue la protagonista.

• Desconexión rural: En localidades históricamente golpeadas por el conflicto y la falta de vías terciarias, la participación cayó estrepitosamente. Para muchos campesinos, el costo de transporte hacia los puestos de votación no se vio compensado por una oferta electoral que perciben como ajena a su realidad.

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• El voto joven en pausa: Pese al activismo en redes sociales, una parte considerable del censo electoral joven optó por no validar con su voto las estructuras vigentes, reflejando un escepticismo frente a la efectividad del Congreso para resolver problemas de empleo y educación en la región.

• La fatiga democrática: Analistas locales sugieren que la polarización extrema y el exceso de ataques personales entre candidatos agotaron al electorado independiente, que prefirió el silencio antes que elegir entre opciones que no consideran representativas.

Este panorama deja una tarea titánica para quienes resultaron electos: legislar para una mayoría que no se siente escuchada y recuperar la confianza de un 56% de tolimenses que hoy ven la democracia como un trámite ajeno a su cotidianidad.